Soledad dividida

Mariana y Nora fueron a El Congo Bar, mientras en la sala tocaba una baterista de la cual no recuerdo su nombre, soy pésimo recordando nombres. Ellas miraban su celular todo el concierto, después tomaron un vaso de cerveza cada una, a través de la ventana se veía como los palillos pegaban en los parches uno tras otro, sin parar y sin swing.

En realidad no sé si el nombre de ellas es ese; a quien le importa. No se hablaron en toda la noche, tampoco esperaron que la baterista y su grupo termine de tocar, salieron del bar; una se fue a la derecha y otra hacia la izquierda, quizás no eran amigas, tal vez como no habia lugar se tuvieron que sentar una frente a otra. O eran dos amigas que se reúnen para mensajearse con otras que están en otro bar a un par de cuadras. Entonces coordinan encontrarse y cuando lo hacen se pasan toda la noche organizando con otras amigas para verse otro día. Ninguna sabe nada de la otra, mientras el tiempo pasa. ¿Se habrán dado cuenta de que alguien como un fantasma las observaba, que estuvieron compartiendo la fria mesa, la misma luz, respirando la misma soledad dividida?.

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